-Tiempo de crear, espacio de vivir, libertad de amar-
Maria Tereza Maldonado
Mujer, en las profundidades de su ser
están la transcendencia
el milagro
la gran alquimia,
la propia noción del infinito.
Es importante que usted
venere su cuerpo,
con sus ritmos, ciclos y pasajes
que van dejando los registros
de los tiempos vividos.
Que usted, mujer,
busque siempre combinar
la fluidez del mar,
la placidez del lago,
la solidez de la montaña,
el calor del sol,
el mistério y la fascinación de la luna,
el movimiento del viento,
el abrigo de la tierra,
en un sublime casamiento
de fuerzas y elementos.
Que usted deje crecer
alas y raíces,
para tener firmeza y consistencia
y, al mismo tiempo, la levedad
para fluir por la vida,
ligada con la tierra y con el cielo.
Mujer, crea
que casi nada puede ser controlado;
el tiempo fluye,
pasa y hace pasar.
En las emociones, en los sentimientos,
en los fluidos humores
están incrustados perpetuos movimientos,
las fases de la luna,
el vaivén de las mareas
la grandiosidad de los mares.
Es importante venerar
el misterio de los velos,
la profundidad de las entrañas creadoras,
la ocultación a veces revelada,
el camino tibio, blando y receptivo,
el recogimiento uterino
cuna de tantas gestaciones.
En el deshacer de cada virginidad,
mantener el encanto de las descubiertas,
los matices del amor,
los placeres recónditos
en los encuentros y en los cambios
de divinas substancias.
Que usted, mujer,
pueda amar y dejarse amar
respetar y hacerse respetar,
apreciando y siendo apreciada
dejando expandir,
adentro y alrededor de si,
la llama amorosa.
Reconozca, mujer,
los múltiples velos que envuelven
en fuego, placer, alegría, entrega.
Es la seducción, la magia,
el viaje de los sentidos
en el infinito espacio
en que las fronteras se diluyen
en fusión estelar,
en los encuentros con el Amor
a traves de cada amado.
Que usted confíe, mujer,
en el poder de gestar y combinar
elementos, ideas, gestos y acciones
para que, al unir,
cree algo nuevo,
como en la fusión de dos células
de donde surge un nuevo ser,
en el misterio fecundante,
en los matices del amor
que cria, protege, nutre y comparte.
Cuantas cosas se aprenden
en el recogimiento que busca
la sabiduría iluminada;
es la semilla que germina
en el vientre de la tierra
para brotar nutrida
por la sangre-vida
por la leche tibia
de la madre-tierra fecunda.
Madre de hijos, ideas,
proyectos y objectos
de creación.
Gestarse, nacer de sí misma,
infinitas veces,
en múltiples seres dentro del mismo ser.
Que usted encuentre, mujer,
en el buceo interior,
la sabiduría que sugiere caminos
aún en tiempos de dudas,
incertidumbres y encrucijadas,
en las que usted se ve partida
entre dolores y elecciones,
entre el impulso del deseo
y la conciencia de la ponderación.
Mujer, mantenga la esperanza
aún cuando surge el desespero;
conserve el ánimo
aún en las horas de dolor;
el obstáculo también es camino
y lo importante es confiar
en la capacidad de andar.
Cataclismo, transformación, reversión.
Buceo en águas densas, oscuras,
en el desmoronamiento del mundo
hasta entonces construído.
Desilusiones, traiciones, decepciones,
generando cambios y revisiones.
Dejar morir para renacer,
encontrar sentido
en sufrimientos sin sentido.
Que usted pueda, mujer,
también por el dolor,
crear algo nuevo,
a comenzar en rupturas
de las pérdidas
de pasajes y travesias.
Cuando parece que nada ha sobrado
alguna cosa renace;
cuando parece que la fuerza se acabó,
una nueva fuerza aparece.
En el buceo hondo del dolor,
algo se cría.
No necesita ser amargura, ni rencor,
ni disgustos eternos.
Es bueno dejar pasar,
atravesar dolores y luchas,
demoler y reconstruir.
Sufrimiento eterno no es destino de nadie.
Día y noche,
noche y dia,
la luna y el sol,
lo oscuro y el claro,
los ciclos y las estaciones,
el movimiento incesante de la vida.
En la angustia y las inquietudes,
las preguntas:
¿Quién soy yo?
¿Qué es lo que quiero?
¿Qué es lo que me espera?
¿Qué es lo que yo espero?
Decidir, pesar
equilibrando pensamiento e sentimiento.
No siempre las convenciones
guiarán las decisiones.
Ni siempre seguir adelante
es la mejor estrategia:
a veces, es mejor cambiar de rumbo,
renunciar o retroceder
para adoptar una nueva posición.
Seguir caminos creativos,
romper para volar,
salir de las amarras de la culpa,
del exceso de deveres sin placeres,
de las tareas sin descanso.
Saber esperar, aguardar,
domar la prisa y los impulsos,
soportar privaciones y desdichas.
Y tener fe.
Aún con la cabeza para bajo,
en el margen del abismo,
hay salidas.
Mujer, cada cualidad
puede expandirse
en la harmonía y en la distorción.
El poder no necesita vestirse de tiranía;
la rabia no necesita pintarse de violencia.
No maltrate,
no se deje maltratar.
Ni por usted misma.
Es la garra de lucha
que ataca cuando es necesario,
pero no para simplemente destruir;
es la mujer que se impone,
sin dominar todo;
que se levanta, altiva,
sin dejarse abatir,
haciendose respetar en su dignidad.
El brazo que lucha
es también el brazo que abraza.
La mano que guerrea
es también la mano que siembra y cosecha.
Es necesario juntar
el amor, la lágrima y la sonrisa,
temperando la vida
com pasión y compasión.
Mujer, que usted se complemente
con sus pares y parceros,
que encuentre las trocas
fuera del dominio
de la dominación y de la sumisión,
neutralizando y transcendiendo
la envidia, las riñas, la competición cruda y cruel.
Compañera y cómplice,
solidária sin ser servil.
Y, entonces, surge el equilíbrio
fluido, delicado y sutil,
pero fuerte y resistente.
Es la madurez, la sabiduría.
Es la fuerza de la delicadeza,
la firmeza de la serenidad.
En la experiencia acumulada,
la capacidad de ver más lejos,
mismo cuando los ojos ya necesitan de auxilio.
La liberación surge
en la profundidad de la reflexión,
en la búsqueda de aquello
que es más grande que usted,
que está adelante y arriba
pero también dentro,
en la soledad fecunda que permite
estar bien con los otros y con usted misma.
Es necesario, mujer,
mantener viva la curiosidad
para descubrir y aprender.
Celebrar cada etapa de la vida,
el crecimiento de las alas,
el vuelo más alto,
la libertad de elegir caminos
en las posibilidades existentes
ya que las elecciones jamás son ilimitadas.
Mujer, el mundo es suyo, usted es del mundo.
La vida es suya, usted es de la Vida.
Celebrar la creación,
la eterna búsqueda de evolución,
con las mujeres hermanadas
por el mundo afuera.
Que cada mujer encuentre dentro de sí
la Mujer y el Hombre
para luchar por derechos iguales
respetando las diferencias,
descubrir el poder de combinar
suavidad y fuerza,
llevando paz, harmonía y belleza
en el gran viaje de la vida.
Es necesario ser amiga del tiempo
para conquistar el espacio.
* Este texto fue originalmente publicado en Portugues: Mulher, tempo de criar, espaço de viver, liberdade de amar, Ediouro, 1995, Rio de Janeiro, Brasil.